me quedo con la de cuatro letras.
Con ese número de signos
podría ser una balada
llamada amor
la que marcara mi armonía.
O las grafías de una palabra
llamada alma
que supieron condensar
la esencia de un compás.
Pero no, la cuestión
es mucho más fácil
me quedo con el Jazz
y su improvisación a cuatro letras
como alma, amor y vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario