Mis dedos se alargaron
para andar despacio
por la senda de tu piel
Inventé guiños de palabras
como susurros en tus oídos
Fabriqué pupilas gigantes
que despertaban con tu contacto
Porque un día soñé que nací muda
y tuve que reinventar mi forma de decir,
te quiero
No hay comentarios:
Publicar un comentario